“El Papa Francisco ha pasado una noche tranquila”, se lee en el titular de la página web del Vaticano. Desde que le diagnosticaron un “cuadro clínico complejo”, su evolución está en el foco de atención de millones de personas en el mundo. Bergoglio fue hospitalizado el fin de semana por un cuadro de bronquitis pero luego su diagnóstico empeoró. Los últimos controles advirtieron la aparición de una neumonía bilateral.
“El Papa tuvo una noche tranquila, se despertó y desayunó”, informó en la fecha la Oficina de Prensa de la Santa Sede, luego de que le hayan incorporado un tratamiento farmacológico adicional para hacer frente a la neumonía bilateral. El mismo fue identificada en un TAC torácico de control prescrito por el Vaticano y el equipo médico del Policlínico Gemelli.
En diversas ocasiones, el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, ha comunicado que el Papa Francisco se mantiene de buen humor, e intercala los momentos de oración, lectura y descanso durante su hospitalización desde el pasado 14 de febrero.
“El Papa se ha levantado y se ha sentado en su sillón. Según se informa, su corazón está funcionando bien”, comunicó en la fecha, 19 de febrero, el Vaticano. El día anterior, había comunicado que las pruebas de laboratorio, la radiografía de tórax y el estado clínico del Santo Padre “siguen presentando un cuadro complejo”.
La infección polimicrobiana, surgida sobre un fondo de bronquiectasias y bronquitis asmática, ha requerido el uso de antibioterapia con cortisona, hace más complejo el tratamiento terapéutico del Papa Francisco, quien se encuentra internado en “la habitación de los Papas”, en el décimo piso del hospital Agostino Gemelli, de Roma.